Guía
Índice
Antes de nada: esto es lo que te está pasando3
Tu frustración tiene explicación4
Qué vas a encontrar en esta guía5
1Tu intestino no está roto: qué es la sensibilización visceral6
1.1Qué es la hipersensibilidad visceral6
1.2Síntoma puntual vs. sistema sensibilizado7
1.3Por qué duele si «no hay nada roto»8
En una imagen: el dolor como alarma
1.4Cómo tu sistema amplifica las señales10
En una imagen: el camino de la señal
1.5La memoria del dolor12
1.6Cómo se instala esta sensibilización13
1.7Mitos vs. lo que dice la evidencia14
Recapitulación del capítulo 1
2La conversación entre tu intestino y tu cabeza16
2.1Tu intestino también le habla a tu cabeza16
2.2Niebla mental: por qué también te cuesta pensar17
2.3El nervio vago: tu cable de calma18
2.4Cómo funciona esta conexión19
2.5Tu relación con el síntoma: hipervigilancia20
La jaula protectora
2.6Por qué esto no es «estar loca»22
2.7Por qué a ti te pasa distinto23
3Por qué un día toleras algo y al siguiente no24
3.1El problema de la variabilidad24
3.2Cómo se suman los disparadores25
3.3Cómo tu mente baja el umbral26
3.4Los otros disparadores, en corto27
3.5Empieza a observar tus propios patrones28
4Qué puedes hacer ya, hoy mismo29
4.1Lo primero: dejar de alimentar la alarma29
4.2De huir del síntoma a buscarlo30
4.3La reintroducción: la carrera de fondo31
4.4El semáforo de tus alimentos32
4.5Herramientas para el momento33
4.6Quítale el micrófono al síntoma34
4.7En un brote: durante y después35
4.8Esto es un proceso, no un interruptor36
5Y ahora, ¿qué?37
5.1Tu mapa, resumido37
El mapa, de un vistazo
5.2Fuentes y referencias39